Por: Carlos Mauricio Avilez Robles
Alumno de la Universidad Ricardo Palma
Carrera de Administración y Gerencia
Hace ya unos días decidí postular a un anuncio que decía: “Se requieren practicantes de recursos humanos con o sin experiencia, para trabajar en empresa en expansión, enviar su CV o llamar”, el ofrecimiento económico no era gran cosa pero ayudaba, mismo que podía mejorar “Según mi desempeño” de acuerdo a lo que ofrecieran.
Me pareció una buena oferta, así que decidí llamar por teléfono. Grata fue mi sorpresa cuando me dijeron, luego de recabar algunos datos, “Si Señor, ¿Le parece bien si concertamos una cita para el día de mañana a las 10:00am?” entonces decidí que esta era una ocasión única, he tenido suerte, pues tengo una entrevista, y realmente necesito el trabajo, seguí conversando con la persona al teléfono, unos momentos más donde me informó que se trataba de una empresa que brindaba servicios de capacitación y luego cortamos.
La cita había sido confirmada para las 4:15 de la tarde, ya que a la hora propuesta inicialmente me era imposible (tenía clases), luego de reprogramar algunos compromisos, me fui a dormir, pensando que mañana sería un gran día.
Al día siguiente, luego de asistir a clases y almorzar, decidí empezar a arreglarme, eran apenas las dos de la tarde, pero aún tenía cosas que hacer, como echar gasolina al carro, y sacar algunas fotocopias que me habían pedido.
Salí de casa de buen humor, esperando lo mejor, mente positiva, eche gasolina, saque mis copias, compre un folder, ya todo estaba listo. Tenía que recorrer una gran distancia, desde Surco, hasta Jesús María, a las tres de la tarde, no había mucho tráfico aún, así que no tardé mucho en llegar a mi destino, un poco preocupado, decidí dejar mi auto en una cochera y buscar la dirección exacta. Ya eran las cuatro de la tarde.
Encontré la dirección sin mayor dificultad, toque el timbre y me pidieron que suba al tercer piso, el edificio lucía bastante ordinario, al parecer oficinas alquiladas, o las oficinas administrativas de una pequeña empresa. Cuando llegué a donde me indicaron, me dijeron que había un error, que la cita era a las 4:45 de la tarde, que si podía esperar. Por supuesto, pensé, pero un detalle llamó mi atención, no veía logos de ningún tipo, no había nombres, ni gafetes, no había ni siquiera un papel con el nombre de la empresa, pero lo que más me asombró fue la edad de las personas, unas 5 en total, todos eran bastante jóvenes, al parecer ninguno tenía más de 25 años, todos perfectamente vestidos, las señoritas de sastre, y los jóvenes de terno. Entonces pregunté, “¿Cuál es el giro del negocio?” y me dijeron: “venta de bienes y servicios”, aquello me sonó un poco genérico, y volví a insistir, “¿Qué producto venden?” a lo que respondieron; “Ya en la charla, a las 4:45 te van a informar”, de pronto el tono formal de la conversación desapareció, a lo que nuevamente tuve que agregar, “¿Se trata de una organización tipo red de mercadeo?” y finalmente ante mi pregunta, todos, medio avergonzados, miraron el suelo, solo uno se animó a decir, “Sí, así es”, en otras palabras lo que estaban buscando eran vendedores de puerta en puerta y su anuncio no indicaba eso , en otras palabras era un trampa. Solo me quedó retirarme muy cortésmente, bajando las escaleras, finalmente vi el nombre de la empresa, era un logo de Herbalife, el cual solo podías ver bajando las escaleras, o si uno se hubiese volteado en medio de la subida.
Ese día perdí casi 4 horas, desde que empecé a arreglarme hasta que volví a mi casa a las cinco de la tarde, y de haber esperado a la reunión hubiese sido más. Gasté un total de 15 soles, en gasolina, impresión, copias, folder, estacionamiento. Tuve que cambiar de hora un compromiso previo, y estudiar hasta las 3 de la mañana para recuperar el tiempo perdido. Sé que para algunas personas el tiempo y dinero podría no ser significativo, pero para mí se lo era. Al margen del sabor amargo de sentirme engañado.
¿Quién se encarga de velar por aquellos jóvenes en su mayoría sin mayor experiencia de lo que se trata este mundo real, que buscamos trabajo, y que al final somos estafados de esta manera? Estas empresas o redes de mercadeo se aprovechan de la necesidad de las personas para tratar de captar clientes, pues ellos publican un anuncio en la sección de “Trabajos Ofrecidos” y lo que realmente hacen es vender “bienes o servicios” a quienes convocan como si fueran a ser empleados de la organización, en otras palabras otra forma de sacar ventaja de la necesidad con un sistema piramidal de obligación.
Sirva este artículo para aquellos entusiastas que buscan trabajo, para preguntar un poco más durante la llamada, traten de averiguar el giro del negocio, el nombre de la persona con quien se van a entrevistar, o el producto que venden como también el conocer cuál será función dentro de la misma empresa ,si fuera el caso, la idea es evitar perder tiempo y dinero en falsas esperanzas, ya que prácticamente pareciera no existir ningún tipo de organización del sistema para protegernos de estos sinvergüenzas.

