viernes, 25 de junio de 2010

ABUSANDO DE LA NECESIDAD

Por: Carlos Mauricio Avilez Robles
Alumno de la Universidad Ricardo Palma
Carrera de Administración y Gerencia



Hace ya unos días decidí postular a un anuncio que decía: “Se requieren practicantes de recursos humanos con o sin experiencia, para trabajar en empresa en expansión, enviar su CV o llamar”, el ofrecimiento económico no era gran cosa pero ayudaba, mismo que podía mejorar “Según mi desempeño” de acuerdo a lo que ofrecieran.

Me pareció una buena oferta, así que decidí llamar por teléfono. Grata fue mi sorpresa cuando me dijeron, luego de recabar algunos datos, “Si Señor, ¿Le parece bien si concertamos una cita para el día de mañana a las 10:00am?” entonces decidí que esta era una ocasión única, he tenido suerte, pues tengo una entrevista, y realmente necesito el trabajo, seguí conversando con la persona al teléfono, unos momentos más donde me informó que se trataba de una empresa que brindaba servicios de capacitación y luego cortamos.

La cita había sido confirmada para las 4:15 de la tarde, ya que a la hora propuesta inicialmente me era imposible (tenía clases), luego de reprogramar algunos compromisos, me fui a dormir, pensando que mañana sería un gran día.

Al día siguiente, luego de asistir a clases y almorzar, decidí empezar a arreglarme, eran apenas las dos de la tarde, pero aún tenía cosas que hacer, como echar gasolina al carro, y sacar algunas fotocopias que me habían pedido.

Salí de casa de buen humor, esperando lo mejor, mente positiva, eche gasolina, saque mis copias, compre un folder, ya todo estaba listo. Tenía que recorrer una gran distancia, desde Surco, hasta Jesús María, a las tres de la tarde, no había mucho tráfico aún, así que no tardé mucho en llegar a mi destino, un poco preocupado, decidí dejar mi auto en una cochera y buscar la dirección exacta. Ya eran las cuatro de la tarde.

Encontré la dirección sin mayor dificultad, toque el timbre y me pidieron que suba al tercer piso, el edificio lucía bastante ordinario, al parecer oficinas alquiladas, o las oficinas administrativas de una pequeña empresa. Cuando llegué a donde me indicaron, me dijeron que había un error, que la cita era a las 4:45 de la tarde, que si podía esperar. Por supuesto, pensé, pero un detalle llamó mi atención, no veía logos de ningún tipo, no había nombres, ni gafetes, no había ni siquiera un papel con el nombre de la empresa, pero lo que más me asombró fue la edad de las personas, unas 5 en total, todos eran bastante jóvenes, al parecer ninguno tenía más de 25 años, todos perfectamente vestidos, las señoritas de sastre, y los jóvenes de terno. Entonces pregunté, “¿Cuál es el giro del negocio?” y me dijeron: “venta de bienes y servicios”, aquello me sonó un poco genérico, y volví a insistir, “¿Qué producto venden?” a lo que respondieron; “Ya en la charla, a las 4:45 te van a informar”, de pronto el tono formal de la conversación desapareció, a lo que nuevamente tuve que agregar, “¿Se trata de una organización tipo red de mercadeo?” y finalmente ante mi pregunta, todos, medio avergonzados, miraron el suelo, solo uno se animó a decir, “Sí, así es”, en otras palabras lo que estaban buscando eran vendedores de puerta en puerta y su anuncio no indicaba eso , en otras palabras era un trampa. Solo me quedó retirarme muy cortésmente, bajando las escaleras, finalmente vi el nombre de la empresa, era un logo de Herbalife, el cual solo podías ver bajando las escaleras, o si uno se hubiese volteado en medio de la subida.

Ese día perdí casi 4 horas, desde que empecé a arreglarme hasta que volví a mi casa a las cinco de la tarde, y de haber esperado a la reunión hubiese sido más. Gasté un total de 15 soles, en gasolina, impresión, copias, folder, estacionamiento. Tuve que cambiar de hora un compromiso previo, y estudiar hasta las 3 de la mañana para recuperar el tiempo perdido. Sé que para algunas personas el tiempo y dinero podría no ser significativo, pero para mí se lo era. Al margen del sabor amargo de sentirme engañado.

¿Quién se encarga de velar por aquellos jóvenes en su mayoría sin mayor experiencia de lo que se trata este mundo real, que buscamos trabajo, y que al final somos estafados de esta manera? Estas empresas o redes de mercadeo se aprovechan de la necesidad de las personas para tratar de captar clientes, pues ellos publican un anuncio en la sección de “Trabajos Ofrecidos” y lo que realmente hacen es vender “bienes o servicios” a quienes convocan como si fueran a ser empleados de la organización, en otras palabras otra forma de sacar ventaja de la necesidad con un sistema piramidal de obligación.

Sirva este artículo para aquellos entusiastas que buscan trabajo, para preguntar un poco más durante la llamada, traten de averiguar el giro del negocio, el nombre de la persona con quien se van a entrevistar, o el producto que venden como también el conocer cuál será función dentro de la misma empresa ,si fuera el caso, la idea es evitar perder tiempo y dinero en falsas esperanzas, ya que prácticamente pareciera no existir ningún tipo de organización del sistema para protegernos de estos sinvergüenzas.


Rio Rímac “Rio Emblema o Rio Mugre”



Un día como cualquiera , rumbo hacia mi universidad como de costumbre , me dirigí a la Av. Pilas , donde aborde mi transporte (Microbús) llamado “El Chino” el cual opera , para variar en esta actividad, con suma informalidad, puesto que no respeta los paraderos establecidos, ni luces ni peatones, quieren hacer subir si es posible a toda la gente que pudieran con esa famosas palabras de AL FONDO HAY SITIO “Pero como estamos en nuestro querido país , hasta de eso hacemos una novela graciosita, ¿Quizás suene irónico no? ,“lógicamente que con alta audiencia” pero si, lastimosamente eso es lo que vivimos hoy en día en nuestra sociedad , pero bueno, ese es otro tema, volviendo al punto inicial , cuando pasaba por el puente Santa Rosa ,dirigí mi mirada por la ventana al rio en sí y a sus causes y fue algo impresionante lo que estaba observando, pues si, era el Rio Rímac, pero ustedes se preguntaran y que tiene eso de raro, pues es muy sencillo, yo como Peruano me sentí indignado, furioso, decepcionado y con vergüenza ajena , puesto que el Rio Rímac que prácticamente es visitado por los turistas ya que por la Plazuela Chabuca Granda a la cual concurren una infinidad de ellos ya que está incluido en los tours de la ciudad , pueden apreciar basura,drogadictos y malandrines.
Mismos que van para tomarse fotos para el recuerdo desde los miradores ubicados en dicho paseo, lastimosamente deben observar la suciedad que presenta nuestro Rio histórico y emblema de Lima , al ver eso decidí bajarme del vehiculo y dirigirme lo más cercano del mismo por el puente y fue tan grande mi sorpresa al observar llantas, botellas, vidrios, y lo que mas llamo mi atención es que habían varios supuestos indigentes los mismos que había armado lo que en términos peruanos conocemos como “Covachitas” con cartones trapos palos y según me informaron vecinos del lugar en las noches se convierte esta parte del Rio , prácticamente permitido por las autoridades, recordando el termino de que el que calla otorga, en un fumadero o dicho de otra manera un paraíso del mal en el corazón del mismo centro de Lima.

Surgiendo una pregunta de manera inmediata en mi mente, si esta tarea corresponde al Municipio , porque no cumple con su razón de ser , será que nuestro dinero que recauda el Estado no se orienta apropiadamente, esta situación no merece traer especialistas para determinar que se necesita ordenar, nada nos cuesta que como Peruanos, nos pongamos la camiseta y demos un poco de nosotros para conservar limpio y presentable para el público que concurre a esos lugares puesto que como muchas veces decimos “Todo entra por los ojos” y si un turista observa eso creo que ya todos sabemos que impresión estamos dejando como país y realmente el Perú no se merece esto.

Hector Chumpitaz
Alumno : Universidad Ricardo Palma
Escuela de Administración Global